10 de diciembre de 2008

¡Por Dios, ¿Qué voy a hacer con ustedes?!

Exclama la madre patria cada vez que escucha los comentarios de sus hijos.

Realmente Colombia se extraña cada vez más con los comentarios de sus hijos.

Esos hijos que juzgan y señalan al presidente por no ceder a un intercambio humanitario con las FARC, los argumentos del Sr. Presidente son: “estos infames hijos de dios nunca han demostrado un interés real por hacer la paz, cualquier espacio que se les de lo utilizarán para respirar, reorganizarse y venirse con toda a acabar hasta con el nido de la perra (expresión coloquial, no se refiere al de Piedad), la guerrilla sigue todos los días cometiendo delitos de lesa humanidad y eso claramente desdice mucho de una intensión de paz verdaderamente seria por parte de ellos”.

Sin embargo la lectura de sus hijos es que el presidente busca popularidad a costa de la guerra contra la guerrilla y que es un ser desalmado que no piensa en los seres que se están pudriendo en la selva. Con lo fácil que es entregarle a la guerrilla dos poblaciones Florida y Pradera para que acaben con la sociedad civil que se encuentra en esta región, luego, darles un poco de tiempo para dejar al Presidente sentado solo esperando a Cano y al final cuando se salga de los trapitos el presidente, lo que no es difícil, decir que esa actitud beligerante del primer mandatario que no conduce a nada.

Uno podría pensar que si la guerrilla acuerda con el gobierno soltar a todos los canjeables y sin ningún condicionamiento, solo que si ellos cumplen el gobierno les entrega a los delincuentes que están en las cárceles, los que quieren irse claro, porque entre otras cada día son menos, ya que muchos prefieren la cárcel que la vida apacible de la selva y el trato amoroso y justo de sus líderes, podría llegar a darse el tal acuerdo, pero no, no es así de simple, a la guerrilla le importa un bledo el hecho de que se pudran en la cárcel sus compañeros de causa y que la misma suerte corran los secuestrados que tienen, por eso, no hay acuerdo humanitario, porque lo que ellos quieren es reorganizarse, no recuperar a sus compañeros, eso no me lo estoy inventando yo, ese es el mismo análisis que hizo Ingrid.

Pero como todo lo nuestro se nos olvida el propósito o fin, lo que queremos es encontrar la forma que todos los secuestrados queden libres. La única forma que la sociedad civil encuentra o por lo menos la más utilizada en los últimos días son las marchas cada dos meses, lo cual a mi forma de ver termina cumpliendo el mismo efecto de las serenatas del novio borracho cada 8 días a la novia engañada, una serenata es bonita cuando no es previsible, cuando nadie se la imagina, cuando el único objetivo es tener un detalle o expresión de amor, todo los fines de semana mama, es como ver el gol de Rincón ante Alemania cada 8 días, en su momento no me dio un infarto porque era un niño, pero créanme que la repetición no me produce lo mismo.

Entonces, que nos queda por hacer, criticar al gobierno porque mandó a Isaza con $1.000 millones y 800 Euros mensuales para manutención, eso es mucho billete, el que tuvo que pagar el gobierno por la liberación de un solo secuestrado, más el indulto al señor secuestrador, la pregunta pertinente es si, ¿es justo o no? Y esto nos devuelva al principio, ¿cuál es el fin?, pues que liberen a los secuestrados, entonces que importa si es justo o no, y ¿cuál es la forma más fácil en Colombia? Pues la que nos ha hecho tan reconocidos en el mundo: corromper con plata.

Y ahora que nos hemos dado cuenta que la formula la tenemos en nuestras manos, no la queremos, decimos que la campaña debe decir “Guerrillero desmovilícese, en la cárcel los esperan los paracos de Choco, para compartir con ustedes las celdas, será una experiencia inolvidable son tres por cada uno de ustedes en una celda totalmente hacinados y los podrán disfrutar por más de 20 años, si alguno se muere o cumple la condena, se lo cambiamos por otro joven y si se entregan con un secuestrado les damos dos paracos más”, no sé si eso los motive realmente.

Finalmente, se le está dando un golpe moral duro a la guerrilla y es preferible un colombiano libre del flagelo del secuestro por un guerrillero rico viviendo en Europa, que darles espacio y tiempo para que se reorganicen o seguir con una discusión de nunca acabar que no conduce a ninguna parte.

La solución perfecta no existe y como nos decía un profesor de filosofía en el colegio “lo perfecto es enemigo de lo bueno” esta es una buena solución y con seguridad nos dará más y mejores resultados en el mediano plazo.

1 comentario:

Javier Pimentel dijo...

Hace poquito estaba en un restaurante con un par de marchantes discutiendo exactamente la misma vaina. Por alguna estúpida razón Juanes y Shakira lograron convencer a los Colombianos de que el mundo se puede arreglar -one march at a time-.
Marchante que se respete dice: Es un granito de arena, es todo lo que podemos hacer.
Y a mi me da risa, pero me la guardo porque fijo organizan una marcha o una corrida de catre a favor de mi linchamiento público.
Hace algún tiempo, en un viaje a no sé que país de Latinoamérica (creo que era Ecuador) casi me deshago en risas cuando encendí la televisión y en un titular de noticiero anunciaban una marcha de protesta por el atropello de un niño (Un camión lo había atropellado). Creo que la epidemia de marchas es irremediable, pronto estaremos marchando en contra de los pedos en transmilenio y yonosé que otras pendejadas más.

Es bueno saber que por lo menos somos dos los que no nos ponemos la camiseta de "Colombia Soy yo".


Y bueno saber que abriste Blog, ya te linkeo.

Un saludo,

Javier