24 de marzo de 2009

De la economía y lo poco que vale…

Con motivo del puente el viernes me fui con mi familia a Cartagena. Me llamó la atención que me fuera permitido llevar el computador, pero cuando llegamos al hotel, me notificaron de la prohibición que existía para la adquisición de servicio de internet en el hotel o el traslado a cualquier hotspot cercano, lo que en términos prácticos significaba lo mismo a no llevar el computador.

Aproveche y me puse al día con algunos ejemplares de Semana, Dinero y Soho, que tenía acumulados, realmente salvo semana, las otras dos siempre me da tiempo de leerlas, bueno Soho no requiere mucha lectura a decir verdad, pero es fundamental para hacer la combinación perfecta a mi forma de ver: política, negocios y placer.

Pero fue entre la revista Dinero y un programa llamado Lucho Libre, conducido tristemente por Lucho Garzón los que me llevaron a escribir de urgencia este post. El programa lo vi como a las 12 de la noche del sábado y aunque cansado me mantuvo totalmente despierto.

Como en el post anterior lo dije, China cada vez crece más y aunque en los últimos 3 meses ha perdido 20 millones de puestos de trabajo producto de la crisis mundial, es indiscutiblemente la economía más solida, en el programa de Lucho comentaba el entrevistado, que el dinero para salir de la crisis mundial está básicamente concentrado en dos países China y Arabia, adicionalmente que para que EE.UU supere la crisis económica, todo el mundo, va a tener que aportar algo en esa búsqueda.

Luego, en la revista dinero el primer ministro de China, pedía a EE.UU mantener el buen crédito, honrar sus promesas y garantizar la seguridad de los activos chinos.

Es gracioso encontrar que un país que durante muchos años fue el ícono de la mala calidad hoy todos estemos en sus manos y si pensamos sobre la frase del presidente de Ecopetrol el cual dijo que “En las crisis también hay grandes oportunidades y las empresas que cuentan con caja suficiente y niveles bajos de endeudamiento tiene la posibilidad de salir de compras y aumentar sus mercados”, me lleva a pensar que estamos posiblemente ad portas de un verdadero imperio Chino, que dejo de ser la victima para convertirse más rápido de lo que pensamos en la gran potencia mundial que nadie esperaba.

Pero todo lo anterior es simplemente para contextualizar el tema que realmente me motivó a escribir el post y fue la entrevista que hizo dinero a Rodolfo Llinás, quien es el director del departamento de Fisiología y Neurociencia de la Universidad de Nueva York, yo creo que la entrevista está en la página de la revista, vale la pena que la lean, tiene una frase interesante la cual dice “El negocio de la vida, es la vida, no el negocio”, realmente la explicación que el Dr. Llinás da sobre la crisis hace referencia a la asociación que sobre el valor de las cosa hacemos los seres humanos y como las cosas valen en la medida de nuestra propia percepción y de la percepción que sobre ellas tenga la sociedad.

Me llevó a mi infancia de inmediato, y recordé como yo nunca logré entender porque fuimos tan estúpidos en darle tanto valor al oro y no a la tierra o al agua salada, los cuales son realmente abundantes en el planeta, tampoco entendía porque los gobiernos no hacían muchos billetes y le daban a todo el mundo por bultos y acababan con el hambre, con el tiempo fui entendiendo aunque con el tema del oro me quedaban ciertas diferencias sobre lo que me explicaban, de hecho mi discusión de niño, fue que para los indígenas nuestros los espejos valían lo que ellos pagaron, era simplemente percepción, sin embargo, muchos adultos, me miraron con lastima.

Cuando crecí me quedé con la duda del funcionamiento del mercado bursátil, para mí la bolsa no es más que un negocio meramente especulativo, es decir, la primera parte cuando una compañía entra a la bolsa, la entiendo, en función de capitalizarse y crecer, pero luego, ese ejercicio de variables macroeconómicas, socio-políticas, etc., que le permitían a las compañías costar más de lo que realmente cuestan, en términos de su capacidad de generar utilidades, inclusive podían costar sus utilidades proyectadas en 1.000 años, es decir, empresas que generaban utilidades de USD 21 millones/año, costaban sus acciones USD 21.000 millones, por mil consideraciones absolutamente especulativas, de ahí, que estos genios de las bolsas lo único que hacían era lo mismo que el indio amazónico, inventarse cuentos, jugar con las acciones que ellos mismos hacían costar más, pero, otra cosa que yo no entendía y que en el articulo el Dr. Llinas aclara es que efectivamente hay plata que se pierde, pero que nadie se ganó y pone el ejemplo de la ruleta, en la cual a su forma de ver, la cual comparto, alguien gana, la casa gana o el jugador gana, pero las acciones pierden valor y todos pierden, en algunos momentos de la vida, la gente se burló de mi teoría, gracias a dios, en el auge de las bolsas, nunca fui tan rico, ni lo soy pues, ni tan inteligente para haber invertido, ni tan ignorante para haber invertido en las bolsas criollas, mal llamadas pirámides. A veces ser fiel a sus propias teorías trae buenas satisfacciones, hace un año exactamente estaba con mi esposa y una pareja de amigos en Las Vegas y a mí me dio la pesadez de analizar las probabilidades de una máquina que aparentaba ser compleja, bueno para mí que no me gusta el juego, nuevamente fui víctima de las burlas de los ingenieros industriales que me acompañaban, los cuales, subestimaron mi posición, lo cual me obligó a ganarme USD 20 tratando de entender el sistema de premios, al final tenía razón, era algo sencillo, al aumentar la apuesta debía aumentar mi probabilidad de ganar ya que el premio no aumentaba, porque si no, para que iba a apostar más, estos ejercicios simples, dan respuestas ciertas, y créanme que no era tan fácil el análisis, mis interlocutores, estaban más enceguecidos por su inteligencia que por su estupidez, pero para el mercado bursátil las cuentas nunca me dieron.

Es triste saber, como cada uno de nosotros, cual oveja en rebaño, sigue el bulto, como dice el dicho “¿para donde va Vicente?, para donde va la gente”, eso, no solo le pasa a los ignorantes, realmente le pasa más a los ambiciosos, yo siempre he pensado que una ambición desmedida es la puerta a un fracaso garantizado, porque finalmente enceguece y no deja ver más allá del dinero fácil e inmediato, hace más de 20 años ya se había pronosticado lo que iba a pasar, es fácil entenderlo ahora, de donde todo cuesta más y produce más si nada ha cambiando, las burbujas en las tecnología, el negocio de finca raíz, etc., se fueron rompiendo en el historia, pero, la confianza en el mercado bursátil se mantenía por un bulto de enceguecidos, ambiciosos e inteligentes hombres de negocios.

Hoy cada uno de nosotros hacemos lo mismo, ¿o no?, el marketing, juega con cada uno, por poner un ejemplo de las prácticas actuales, hay un concepto muy utilizado que denomina cierto comportamiento del consumidor con relación a artículos e inclusive servicios como “aspiracionales”, que no es más que, capitalizar el mercado de los que no son y quieren lucir como si fueran, es decir, son cosas o servicios de no muy alta calidad, de no muy buen desempeño, pero que para los desconocedores, lucen de primera, creen que, están descrestando al mundo, demostrando su capacidad para acceder a cosas de un alto nivel de calidad y desempeño, estas personas las cuales gracias a los años anteriores de créditos fáciles, cambiaron su estilo de vida empeñando su futuro, estas personas que decidieron que su primer carro fuera nuevo y no un Corsa o un Twingo, porque que oso, a sabiendas que nunca antes habían tenido carro, sin importar que fueran 1.4 y 1.3 respectivamente lo que por su tamaño significa un magnifico desempeño, esos que decidieron comprar un Optra o un Allegro 1.4 y 1.3 respectivamente, los que para el caso de ciudades como Bogotá eran poco funcionales, ya que su relación peso potencia los ponían en grandes aprietos en las pendientes, sin embargo, estas personas por definición, anteponen la imagen sobre la funcionalidad, esos mismos que a la hora de conseguir casa, prima para ellos, la ubicación sobre el espacio, la comodidad y los acabados, esos que antes eran arribistas hoy hacen parte de ese gran segmento de los “aspiracionales”.

Donde está el problema y esto ya lo había tratado en un post el año pasado, en que, no generan una economía personal solida y en épocas de crisis son los que se caracterizan por una angustia permanente sobre lo que puede suceder, ya que no cuentan con respaldo financiero alguno, es decir, viven, al debe, para aparentar una imagen, que realmente a nadie le interesa.

Son ovejas de otro rebaño, pero con la misma filosofía, a unos con mucho dinero los llevaron a invertir en la bolsa para ser más ricos, a otros, los llevan a adquirir créditos para parecer más ricos, pero al final sufren por igual. Esto en términos mundiales, significó, que los gringos luciendo y actuando como millonarios hoy están afrontando una crisis muy dura, por su poca estructurada economía, mientras que los chinos luciendo como “pobres” están parados en una economía totalmente solida.

Bueno por último un saludo a todas las chicas plásticas de esas que veo por ahí, esas que cuando se agitan… es porque están en el GYM, que no sueñan casarse con un doctor, que no importa que el galán no tenga mundo ni profesión, ni que luzca como un Lord siempre que tenga billete a montón, son lindas delgadas de lobo vestir de rasgos de indias pero con ínfulas de Lady Di y también un saludo para aquellos muchachos plástico que no dejen el carriel, el gel y el polarizado de su nave, porque si no, no podrán una loba de estas recoger…

1 comentario:

Desde mi Caribe colombiano dijo...

Por aquí estuve Don Santiago correspondiendo las visitas. Voy a dar un recorrido por el blog.
saludos